La plaza Urquiza, uno de los espacios públicos más emblemáticos de Barrio Norte, quedó cerrada para dar inicio a una remodelación integral que, según la estimación oficial, demandará alrededor de seis meses. Mientras avanzan los primeros trabajos, la Municipalidad instaló un recorrido histórico con imágenes y datos sobre el lugar para acercar a los vecinos parte de la historia de la zona.
La intervención genera expectativas entre quienes utilizan la plaza todos los días. Aunque el cierre temporal implica modificar rutinas, la mayoría de los vecinos consultados considera que la obra era necesaria y espera que se respeten los tiempos anunciados. Eduardo, que vive a una cuadra de la plaza, sostuvo a LA GACETA que el principal desafío será que las mejoras se mantengan en el tiempo. “Me gustaría que la arreglen y que la cuiden, porque ya la arreglaron una vez y nadie se ocupó. Quedó destruida”, dijo.
Cercaron la Plaza Urquiza para iniciar su remodelación: cuántos meses estará cerradaSegún describió, el deterioro era evidente antes del cierre y consideró que algunos usos del espacio también contribuyeron al desgaste. “Los chicos juegan a la pelota y no es para eso”, opinó, aunque celebró que finalmente se concrete la remodelación. Sobre los seis meses de obra, fue contundente: “Que dure lo que tenga que durar”.
El reclamo por una plaza más accesible
Entre los pedidos más repetidos apareció la necesidad de mejorar la accesibilidad. Débora, que pasea habitualmente por la zona junto a su padre en silla de ruedas, señaló que las veredas y las rampas representan hoy un verdadero obstáculo. “Es un peligro realmente. Ninguna rampa está a código; una es diferente a la otra”, explicó. Para ella, la remodelación debería priorizar la circulación segura de personas mayores, con discapacidad y familias con niños.
“Uno desea poder pasear por la ciudad. Esperemos que esto se extienda también a otras zonas”, agregó, y contó que muchas veces debe pedir ayuda para cruzar las esquinas del sector.
Un punto de encuentro para estudiantes y familias
Al medipdía, el movimiento alrededor de la Plaza Urquiza cambia por completo. La salida de los alumnos del Colegio Nacional Bartolomé Mitre convierte al lugar en un punto de encuentro y espera. Un grupo de estudiantes de sexto año contó que la plaza era parte de su rutina diaria. “Veníamos a pasar el tiempo, a juntarnos entre nosotros y aprovechar la tarde”, relató uno de los jóvenes.
Si bien entienden que la obra puede traer beneficios, manifestaron preocupación por la duración de los trabajos. “Si se atrasa más va a ser peor”, advirtieron, y pidieron que la Municipalidad cumpla con el plazo previsto.